
Para que la transición entre el interior de la vivienda y el jardín sea impecable, en Dimzaro aplicamos soluciones constructivas que priorizan la inercia térmica y la calidad de vida en el exterior. Estos son los elementos técnicos que definen mis proyectos en Barcelona en este dos mil veintiséis:
- Pavimentos drenantes y transpirables: Utilizamos materiales como el barro cocido artesanal o la piedra natural de proximidad. Estos acabados permiten que el terreno «respire», evitando la acumulación excesiva de calor por radiación y mejorando significativamente el confort térmico de la terraza.
- Diseño lumínico de baja intensidad: Huimos de la iluminación invasiva o excesivamente blanca. Proyectamos atmósferas mediante balizas de cortesía y puntos de luz cálida ocultos entre la vegetación. El objetivo es crear un entorno acogedor que respete la oscuridad de la noche sin generar contaminación lumínica.
- Mobiliario arquitectónico integrado: Los bancos de obra con acabados en microcemento o piedra no solo son prácticos y resistentes a la intemperie barcelonesa, sino que se integran en la estructura del jardín, ahorrando espacio y aportando una estética minimalista y perenne.
- Zonas de cocción exterior: Integrar una cocina exterior o una barbacoa técnica permite trasladar la actividad social fuera de la casa durante los meses de calor. Esto evita el aumento de la temperatura en el interior de la vivienda y maximiza el uso de las «habitaciones exteriores».
- Continuidad espacial: Mediante el uso de ventanales de perfilería mínima y la continuidad en los niveles del suelo, logramos que la frontera entre el salón y el jardín desaparezca. El espacio exterior se percibe así como una estancia más de la casa, ganando amplitud visual y funcional.
Mi criterio sobre las dimensiones del agua: Es frecuente que, en patios de dimensiones reducidas en distritos como Sant Martí, el cliente desee instalar una piscina de gran formato. Como arquitecta paisajista, mi recomendación es analizar la eficiencia del espacio. Una lámina de agua excesiva puede comprometer la movilidad y la usabilidad del jardín durante el resto del año. En muchos casos, es técnicamente superior proyectar una zona de estar amplia con una pérgola de calidad y una ducha de diseño exterior o una pequeña zona de refresco (plunge pool). Priorizar la zona de estancia sobre el volumen de agua garantiza que el jardín sea un espacio vivido y funcional los trescientos sesenta y cinco días del año, no solo durante las semanas pico de verano.
¿Desea que realicemos un estudio de zonificación de su patio para optimizar los metros cuadrados disponibles y crear una transición perfecta entre su salón y su nuevo jardín?